| INTRODUCCIÓN: En la
práctica diaria de la profesión el odontoestomatólogo general recibe algunos pacientes
en su consulta que por decisión de ellos mismos o por necesidad prostodóncica, son
tributarios de un tratamiento implantólogico. En muchos de esos casos las
características anatómicas que presentan dichos pacientes en cuanto cantidad y calidad
ósea, obligan al profesional bien a desestimar el tratamiento mediante implantes o bien a
remitir el caso a un especialista de cirugía bucal.
Ciertamente algunos tratamientos como puedan ser la elevación del suelo sinusal (1),
la colocación de implantes retromolares (mal llamados Pterigoideos) (2), o la inserción
de injertos en bloque (3) exigen necesariamente ser realizados por un equipo
especializado, pero existen en la actualidad técnicas novedosas (4) y sencillas al
alcance del generalista, para resolver alguno de los problemas de insuficiencia ósea
horizontal que presentan nuestros pacientes.
Dejando como queda dicho aquellos casos de insuficiencia vertical en manos del
especialista podremos sin embargo resolver algunas insuficiencias horizontales y casos de
baja calidad ósea mediante la utilización de técnicas de expansión ósea (5).
Entre las más utilizadas se encuentran se encuentran sin duda el empleo de los
osteotomos de Summer (6). Este procedimiento no es de nuestro agrado fundamentalmente por
ser muy traumático y agresivo para el paciente con anestesia local, pero además su
utilización exige un largo entrenamiento por ser de muy difícil control.
Nosotros personalmente preferimos la técnica de expansión atraumática mediante
expansores autorroscantes, y los utilizamos sin incisiones óseas crestales ni descargas
óseas mesiales y distales. No somos partidarios de las fractura provocadas por su
impredecibilidad.
Para llevar a cabo un tratamiento implantológico mediante expansión en estructuras
óseas de características limite como las que aconsejan la utilización de los expansores
consideramos imprescindible la realización de una TAC que nos ofrecerá las
características del hueso en cuanto a calidad y cantidad del modo más fiable (7).
Presentamos dos casos clínicos que ilustran como puede obtenerse de una forma
práctica y sencilla un aumento sustancial del espacio horizontal y una mejora de la
calidad ósea con la utilización de los expansores autorroscantes Microdent System (Fig.1
y 2).
fig 1
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fig 2 |
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