| El tercer grupo es el propio material osteogénico del
que cada individuo es portador y por tanto el que presenta unas características más
favorables para su aceptación por el organismo, puesto que solamente el material vivo es
capaz por sí de generar neocélulas y, únicamente el del propio paciente ofrece la
seguridad inmunológica necesaria. (9). |
fig(9)
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Este material es susceptible de obtenerse pues, de cualquier masa ósea del
individuo, pero para el práctico general, la toma de muestras óseas de tejidos
intraorales es una técnica de elección.
Es nuestra opinión que esta es la más conveniente, ya que vamos a utilizar
hueso del mismo origen embriológico y por tanto la capacidad osteogénica es aún mayor
para cada una de las zonas anatómicas elegidas.
Para este tipo de tratamientos la masa ósea necesaria la obtendremos
preferentemente de las áreas retromolares tanto en maxilar como en mandíbula,
consiguiendo tras su manipulación un triturado idóneo como relleno de cualquier defecto
óseo.
La sinfisis mandibular es otra zona posiblemente donante, sin embargo nos ofrece
un hueso muy cortical, de gran dureza y muy dificil de manipular por lo que nosotros no
recomendamos la obtencion de hueso de este area.
| Queremos hacer hincapié dentro de este tercer grupo en la utilización de
los factores de crecimiento descrita por el Dr. Eduardo Anitua Aldecoa en la obtención de
concentrado de plaquetas (10) y con la que, ligeramente modificada por nosotros,
conseguimos los mejores resultados en la práctica ambulatoria. |
fig(10)
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En ella, los factores de crecimiento son losmediadores biológicos que ponen en
marcha el proceso de regeneración ósea, desarrollados por diferentes grupos celulares y
almacenados en las plaquetas. Dentro de los mismos, los más interesantes son el factor
derivado de las plaquetas, el factor de crecimiento fibroblástico y el factor de
crecimiento semejante a la insulina. Con su acción conjunta se consigue el metabolismo
óseo, estimular la regeneración periodontal y acelerar el proceso de cicatrización. Por
lo que consideramos a los mismos los inductores de crecimiento óseo ideales.
Material y método.
Justificamos con dos casos la presentación previa y el proceso que el práctico
general puede seguir en la actualidad, para conseguir una regeneración ósea que nos
posibilite el tratamiento prostodócico necesario y sobre todo una mas ósea suficiente
para un tratamiento implantológico ideal.
En ambos podríamos haber optado por una cirugía en dos fases, pero dado los
excelentes resultados que nos está aportando la actual técnica, somos partidarios de una
única intervención, siempre que nos sea posible, debido a la comodidad que representa
tanto para el clínico como para el paciente.
El objetivo es preparar un relleno osteogenico con material osteoinductor u
osteoconductor, o una mezcla de ambos, un triturado del hueso del propio paciente, y un
concentrado de plaquetas.
La mezcla así obtenida se cubrirá directamente con el periostio, procurando un
cierre y sutura posterior sin tensión.
| Conseguiremos de esta forma un andamiaje por el que discurrirá el
crecimiento óseo iniciado en las células madre óseas del propio paciente que, serán
inducidas por los factores plaquetarios, estando todo el conjunto protegido por el propio
periostio que, como hemos visto presenta un poder osteogénico propio (6) que, facilitará
aún más una regeneración favorable. |
fig(6)
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Caso I
Paciente de 35 a. Que presenta pérdida traumática del 41 con dehiscencia
anterior de la creta y, reabsorción ósea a nivel del 42.
Se rehabilita con un implante Microdent, que lógicamente queda expuesto.(figs.1
y 2).
Inmediatamente antes de la intervención se obtienen 50 c.c. de sangre del
propio paciente (fig. 3).
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