Caso II
| Paciente de 52 años, que presenta pérdida de piezas y periimplantitis
asociada. Se decide por la rehabilitación mediante la colocación de seis implantes
Microdent y la recuperación de los otros cuatro afectos de periimplantitis (fig. 19). |
fig(19)
|
Se realiza un curetaje cuidadoso de los implantes que queremos recuperar, con
curetas de teflon para evitar lesionar el titanio, una vez limpios y alisados los
implantes, se procede a su detoxificación con ácido cítrico al 40% durante 20 seg.
(figs. 20 y 21), consiguiendo la preparación idónea de la superficie del titanio (11).
Después de irrigar profusamente la zona quirúrgica con suero fisiológico, se
refresca el hueso periimplantario para tener la seguridad de que todo el ácido cítrico y
el material óseo afectado por él ha sido eliminado.
Se procede a la inserción de los nuevos implantes así como a la obtención y
colocación del material osteogénico siguiendo el mismo proceso que en el caso anterior
(figs. 22 y 23).
fig(22)
|
fig(23)
|
En algunas ocasiones, como en el presente caso, el colgajo a espesor total no es
suficiente para cubrir nuevamente implantes y relleno, o bien lo cubre a tensión.
fig(24)
|
fig(25)
|
Para obtener el suficiente tejido de recubrimiento, se practican pequeñas
incisiones transversales en el propio periostio (fig.24) que permitan que éste quede
liberado, y dada la elasticidad de la mucosa de recubrimiento, se pueda desplazar
coronalmente, cubriendo por completo la zona expuesta y poder suturarse sin tensión
alguna (fig.25).
fig(26)
|
fig(27)
|
Tras seis meses de osteoregeneración e integración implantaria, la diferencia
radiográfica entre el pre y postratamiento es espectacular.(figs. 26 y 27).
La posterior rehabilitación de la mandíbula se intentará resolver siguiendo
la misma técnica.
|